Páginas vistas en total

lunes, 25 de septiembre de 2017

COBRATE Y DAME EL VUELTO, TANGO MILONGA DE DIZEO Y CALO

Lo que pasa muy seguido
entre marido y mujer,
por no decir entre "novios"
que ya no se pueden ver.

Mira Ñata: es necesario que hablemos como es debido,
porque ya estoy aburrido de hacer el papel de otario.
Vivir así es un calvario; te lo bato con franqueza.
Sacate de la cabeza el berretín de mandar,
que, sino, vas a rajar con tus pilchas de la pieza.

Si caigo una "sera" en curda, suena en fija la milonga
y me gritás meta y ponga: ¡Basura, reo a la gurda!
Hasta que un día, la zurda de tu coso que bien faja
va a empezar a dar baraja y entonces vas a ligar.
Y al rato te "viá" manyar envuelta en una mortaja.

Ni dueño soy de atorrar cuando se me da la gana,
ni batirte: ¿Qué macana hiciste para morfar?
Y si vuelvo de truquear del almacén de la esquina,
dejás de ser gente fina y ya ni el diablo te aguanta
y me la querés dar chanta como si fuera una gallina.

¿Qué te crees, soy el gato tranquilo del mes pasado?
No m'hijita, ya he cambiado de tanto pasar mal rato.
Hoy soy todo un arrebato, mi genio no aguanta más
y si es que estas rechiflada con mi manera de ser,
ya mismo podes volver con tu mamá, ¡desgraciada!

Aquí mando yo, señora, y oiga lo que estoy batiendo.
Así que vaya sabiendo quien es el que bronca ahora...
Y la Parda sobradora lo escuchó con mucha cancha,
le hizo hacer la pata ancha y sin decirle, ¡atajate!
le partió al ciruja el mate con el filo de la plancha.


viernes, 22 de septiembre de 2017

CAFETIN DE BUENOS AIRES, TANGO DE ENRIQUE SANTOS DISCEPOLO Y MARIANO MORES

De chiquilín te miraba de afuera
como a esas cosas que nunca se alcanzan...
La ñata contra el vidrio,
en un azul de frío,
que sólo fue después viviendo
igual al mío...
Como una escuela de todas las cosas,
ya de muchacho me diste entre asombros:
el cigarrillo,
la fe en mis sueños
y una esperanza de amor.

Cómo olvidarte en esta queja,
cafetín de Buenos Aires,
si sos lo único en la vida
que se pareció a mi vieja...
En tu mezcla milagrosa
de sabihondos y suicidas,
yo aprendí filosofía... dados... timba...
y la poesía cruel
de no pensar más en mí.

Me diste en oro un puñado de amigos,
que son los mismos que alientan mis horas:
(José, el de la quimera...
Marcial, que aún cree y espera...
y el flaco Abel que se nos fue
pero aún me guía....).
Sobre tus mesas que nunca preguntan
lloré una tarde el primer desengaño,
nací a las penas,
bebí mis años
y me entregué sin luchar.


jueves, 21 de septiembre de 2017

Y TODAVIA TE QUIERO, TANGO DEDICADO A REGINA RANGEL

Cada vez que te tengo en mis brazos,
que miro tus ojos, que escucho tu voz,
y que pienso en mi vida en pedazos
el pago de todo lo que hago por vos,
me pregunto: ¿ por qué no termino
con tanta amargura, con tanto dolor?...
Si a tu lado no tengo destino...
¿Por qué no me arranco del pecho este amor?

¿Por qué...
si mentís una vez,
si mentís otra vez
y volvés a mentir?...

¿Por qué...
yo te vuelvo a abrazar,
yo te vuelvo a besar
aunque me hagas sufrir?

Yo sé
que es tu amor una herida,
que es la cruz de mi vida,
y mi perdición...

¿Por qué
me atormento por vos
y mi angustia por vos
es peor cada vez?...

¿Y por qué,
con el alma en pedazos,
me abrazo a tus brazos,
si no me querés?

Yo no puedo vivir como vivo...
Lo sé, lo comprendo con toda razón,
si a tu lado tan sólo recibo
la amarga caricia de tu compasión...

Sin embargo... ¿Por qué yo no grito
que es toda mentira, mentira tu amor
y por qué de tu amor necesito,
si en él sólo encuentro martirio y dolor?


martes, 19 de septiembre de 2017

FUGITIVA, TANGO DE LAMADRID Y PIAZZOLLA

Nada más que tu paso por el sueño,
el beso de morir entre la niebla
y la fuga de amor entre tus manos
perfumadas de olvido y madrigal…
Voz de mágica ausencia y lejanía
en mi ternura tímida y secreta,
te espero como ayer en el milagro
de este “ser o no ser” y lo fatal.

Para qué,
fugitiva de otoño,
te amaré,
danzarina en la tarde
con tu velo violeta
en el tema de adiós…
Para qué,
si en la luz inmutable
y astral
en que sueñan la espuma
y la furia del viento,
se arrodilla mi amor…

Turbio sueño total, noche y deseo,
se fue tu drama azul por las cenizas
anunciadas de páginas fugaces
en el roto mensaje de tu fe…
Las arenas te nombraron en su vuelo
de aleluyas trágicos y solos,
y sé que ya fugó por esa nada
tu misterio, tu voz y tu laurel


sábado, 16 de septiembre de 2017

EL METEJON, TANGO DE CHIARELLO Y GOYENECHE

Por

e perfilaba como uno de los más importantes compositores de la década del 20. Nació en Buenos Aires y realizó estudios de música con el profesor Mendoza y, adolescente, como otros pianistas de su época empezó dando fondo a las películas mudas en el cine Cabildo y enseguida formó en pequeños conjuntos que se presentaban en cafés orilleros.

Lo ubicamos en temporadas junto a Juan Carlos Bazán (clarinete), Luiggin Bossi (bandoneón) y Ernesto Muñecas (violín) y también junto a Bazán en un nuevo cuarteto, con Alcides Palavecino y Graciano De Leone.

Llega al centro porteño como pianista de Arolas, sustituyendo a Juan Marini, trabajando en el Tabaris (Suipacha 580) para presentarse al tiempo en el Teatro Casino montevideano (Andes y Colonia), que después sería Teatro Artigas. Roberto Goyheneche (piano), Eduardo Arolas (bandoneón), Rafael Tuegols y Horacio Gomila (violines). Era en octubre de 1918. Tenemos el programa a la vista en una fotocopia facilitada en 1972 por Horacio Gomila a nuestro querido y admirado amigo César Zagnoli.

Roberto Goyheneche actúa sucesivamente en el Café TVO de Barracas en la orquesta de Ricardo Brignolo y en los cafés Marconi y Gambaudi en la agrupación encabezada por Carlos Marcucci.

En el año 1922, se alejan de la orquesta de Roberto Firpo, Juan Bautista Deambroggio (Bachicha) y Alejandro Michetti. El primero forma la Orquesta Típica Royal's, convocando a Roberto Goyheneche (piano), Carlos Marcucci (bandoneón), Emilio Ferrer y José Di Clemente (violines). Señalaba personalmente Di Clemente que la Royal's era una orquesta espectáculo, que actuaba con diversos atuendos y tenía algunos compañeros muy divertidos. El conjunto estuvo presente en el Teatro Apolo cuando la compañía de César Ratti daba a conocer el sainete de Manuel Romero El Rey del Cabaret, en el que Ignacio Corsini estrenó “Patotero sentimental”, en abril de 1922. Fue muy breve su presencia en el conjunto. Fue reemplazado por Alfonso Lacueva.

También en 1922, se produjo un viaje a España de la compañía teatral encabezada por Muiño-Alippi, que actuara en la Madre Patria con mucho suceso. Roberto Goyheneche integró la Compañía junto a otros músicos —no los hemos podido identificar—, la joven cancionista Celia Louzán y el cantor Francisco Martino. Hay discos españoles por la Orquesta Argentina de la Compañía Muiño-Alippi y por la cancionista Celia Louzán, en los sellos Odeon y Pathé.

Al regreso de Europa, Roberto Goyheneche forma su primera orquesta, debutando en la glorieta de Las Heras y Pueyrredón. Lo acompañaban Enrique Pollet y Pedro Laurenz en bandoneones, Emilio Marchiano y Juan Marischi violines y Luis Bernstein (contrabajo). Desfiló este conjunto por el Café El Parque de Talcahuano y Lavalle y el Bar Iglesias de Corrientes. La orquesta fue protagonista de los programas de inauguración de Radio Cultura.

A esta altura ya se habían manifestado los primeros síntomas del quebranto de su salud, con alternativas de mejoría pero que ya habían resentido su carácter, haciéndose difícil su relación amistosa con sus compañeros. En una de esas treguas de mejoras de salud fue pianista de la gran orquesta que formara Julio De Caro para los bailes de carnaval en la Confitería L’Aiglón en la calle Florida.

Roberto Goyheneche forma entonces orquesta nuevamente, sería la última, junto a Ricardo Luis Brignolo y Ernesto Bianchi (bandoneones), Antonio Arcieri y Marcos Larrosa (violines) y Carmelo Mutarelli (contrabajo).

Viaja a Córdoba, tratando de reponerse pero, lamentablemente, su enfermedad pulmonar truncó su vida el 22 de abril de 1925.

Carlos Gardel realizó una sentida versión del tango “Pobre vieja” y ya desaparecido su autor dos obras trascendentes: “Pompas de jabón” y “Yo te perdono”, con letras de Enrique Cadícamo. Rosita Quiroga transformó en antológico su “De mi barrio” e Ignacio CorsiniEl metejón” con versos de Florencio Chiarello. Los demás son títulos que borró un injusto olvido: “Albertito”, “Milonga”, “¿Por qué llorás?”, “Otro ambiente”, “Princesita”, “Pachito”, “Que te vaya bien”, “Rolo”, “Sin alma”, “Taborda”, “Desencanto” y “La perrera”, estos dos últimos grabados en España. Le pertenecen la chacarera “Del amor” y el vals “Pour vous”, considerado su primera obra por Orlando Del Greco. Esta mención da una idea de la vida artística de esta interesante figura de la música popular, que no alcanzó a vivir veintisiete años...